Es de especial interés para profesores de secundaria que puedan tener en sus aulas a grupitos de neonazis. La apología del racismo y de la xenofobia en España es un delito, también por Internet, y esta sentencia bien que lo demuestra.
A veces me contratan para dar charlas en colegios a los alumnos a partir de los nueve años y por tramos formativos. Respecto a los delitos relacionados con Internet, muchos niños saben que algunas cosas son un delito, sin embargo, ni tan siquiera se molestan en presumir, sencillamente te dicen: “como somos pequeños no nos pueden hacer nada”.
Defienden su impunidad penal para hacer lo que les da la gana.
Me cuesta convencerles de un par de cosas, a saber, de lo rápido que pasa el tiempo y cómo, a la que se descuidan, si que tienen edad penal. Segunda que sus padres pueden tener que indemnizar a las víctimas de las tropelías que hayan cometido. Es más, si a muchos padres les tocaran el bolsillo, seguramente estarían mucho más atentos respecto a lo que hacen sus hijos.
Espero que esta sentencia se divulgue en los centros de secundaria que tengan implantados programas de convivencia escolar y que sirva de ayuda a los profesores y, sobre todo, a los alumnos, para que entiendan mejor que en Internet no existe impunidad y mucho menos ante este tipo de actitudes tan poco edificantes.
Primera condena por difundir ideas genocidas por la Red
La Primera condena por difundir ideas genocidas por la Red:
http://www.publico.es/ciencias/321102/primera/condena/difundir/ideas/genocidas/red
Es de especial interés para profesores de secundaria que puedan tener en sus aulas a grupitos de neonazis. La apología del racismo y de la xenofobia en España es un delito, también por Internet, y esta sentencia bien que lo demuestra.
A veces me contratan para dar charlas en colegios a los alumnos a partir de los nueve años y por tramos formativos. Respecto a los delitos relacionados con Internet, muchos niños saben que algunas cosas son un delito, sin embargo, ni tan siquiera se molestan en presumir, sencillamente te dicen: “como somos pequeños no nos pueden hacer nada”.
Defienden su impunidad penal para hacer lo que les da la gana.
Me cuesta convencerles de un par de cosas, a saber, de lo rápido que pasa el tiempo y cómo, a la que se descuidan, si que tienen edad penal. Segunda que sus padres pueden tener que indemnizar a las víctimas de las tropelías que hayan cometido. Es más, si a muchos padres les tocaran el bolsillo, seguramente estarían mucho más atentos respecto a lo que hacen sus hijos.
Espero que esta sentencia se divulgue en los centros de secundaria que tengan implantados programas de convivencia escolar y que sirva de ayuda a los profesores y, sobre todo, a los alumnos, para que entiendan mejor que en Internet no existe impunidad y mucho menos ante este tipo de actitudes tan poco edificantes.